Pero no era tan fácil tocar una guitarra para que llorara. Bueno, cualquier otro músico hubiera tenido una solución inmedita (un pedal de tono, wah-wah, o cry-baby -nombre comercial-). George sin embargo deseaba que la guitarra llorara, pero no como las guitarras de los 60 estaban llorando en todas partes, especialmente en las manos de Hendrix. Primero intentó grabar un solo al revés, pero la cosa no acabó de funcionar. El día siguiente, mientras Eric Clapton le llevaba en su coche desde Surrey a Londres, le sugirió a Eric que tal vez le gustara tocar un poco con los Beatles. Clapton no quiso "porque nadie toca con los Beatles". Sin embargo, George le convención finalmente, y una Gibson Les Paul llora durante toda la canción.
Eric Clapton no le dio demasiada importancia a esta sesión. Llegó, tocó un solo digno de un extraterrestre y se marchó. El solo, de cualquier modo, sonaba según la opinion de Clapton "demasiado Clapton". Chris Thomas fue el encargado de darle a la guitarra un efecto oscilante mediante un oscilador de ondas. Un trabajo duro, merecedor de una obra maestra.
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